La filosofía de HABA se basa en un principio simple: los niños son lo más importante que tenemos. Sin embargo, no es una tarea exclusiva de los padres proporcionarles valores fundamentales, educarlos como personas autónomas, creativas e imaginativas. Los niños crecen más bien en un denso entramado de relaciones. Los hermanos, los amigos, las educadoras y los educadores, todos poseen un determinado influjo en el desarrollo de los niños. Pero no solamente las personas, sino también las cosas que rodean a los niños y el entorno en el que crecen determinan el desarrollo infantil desde el primer día.

«Si queremos cambiar el mundo, tenemos que comenzar con los niños», dice el famoso violinista Yehudi Menuhin. Y los niños, además de la atención y del amor de sus padres, necesitan sobre todo una cosa: juguetes bien ideados que permitan jugar con mucha imaginación, que les pongan a prueba conforme a su edad y, sobre todo, que diviertan. Resumiendo: cosas que hagan que los ojos de los niños brillen y que al mismo tiempo les ofrezcan un estímulo duradero para jugar.
Así pues, hagamos juntos que el mundo cambie dando a los niños libertad de movimiento y tiempo para desarrollar su personalidad con juguetes sensatos y prácticos, y con objetos bellos.

Una activa protección del medio ambiente y una producción sostenible conforman desde hace años el fundamento firme de nuestra acción empresarial. Ya en el año 1999, HABA fue el primer fabricante alemán de juguetes que se sometió al test «Öko-Audit» y obtuvo el certificado DIN ISO 14001 sobre gestión medioambiental. Unas distancias cortas para el transporte, unas técnicas modernas de fabricación y unos materiales innovadores son algo completamente natural para nosotros. De ahí que también empleemos nuevos materiales biológicos procedentes de materias primas regenerativas para nuestros productos, exactamente igual que utilizamos la madera procedente de la silvicultura sostenible, los tejidos, el plástico y el cartón.