Los juegos de mesa aseguran momentos divertidos en la familia y proporcionan futuros recuerdos felices, solo por esto ya es fantástico que formen parte de la rutina familiar. Además, está comprobado que ayudan a desarrollar un montón de habilidades intelectuales, emocionales y sociales. Este efecto no se da solo sobre los niños, los adultos también podemos beneficiarnos de ello.

Cómo ayudan los juegos de mesa a los adultos:

• Mantienen tus capacidades de aprendizaje activas.
Disponer de juegos de mesa variados te ayuda a mantener tu agilidad mental y mejorar tus capacidades intelectuales, mediante la práctica de habilidades diferentes a las que se usan en el día a día hacemos que nuestro cerebro se mantenga en forma y trabaje de forma activa.
• Usar tu creatividad.
La mayoría de juegos permiten desarrollar nuevas reglas para variar la dificultad del juego, darle mayor emoción, adaptarlo a otros objetivos… Así, con un mismo juego puedes desarrollar tus propias variantes y poner en marcha tu creatividad.
• Conocer mejor el carácter de los demás y el tuyo.
A través de un juego podemos interactuar con los miembros de nuestro círculo más cercano desde un plano diferente al cotidiano y descubrir en ellos y en nosotros mismos facetas antes desconocidas. Puedo saber quién es más competitivo, quién negocia mejor, quién es más observador o más cauto o quién tiene un umbral de frustración más alto o más bajo de entre los miembros de mi familia y amigos. De esta manera puedo gestionar mejor las posibles reacciones de mis seres queridos y las mías propias ante determinados problemas.

Beneficios de los juegos de mesa para los niños

• Conocer y respetar las reglas.
Jugando es la manera en la que los niños aprenden mejor y de forma más sólida. Las normas o las reglas es algo que van a tener que aprender a conocer y respetar tarde o temprano en la vida, ¿qué mejor manera de hacerlo? Mediante el juego de mesa ellos entienden que seguir determinadas normas es importante, que se aplican para todos por igual, que permiten que todos tengamos las mismas oportunidades de ganar y que cumplirlas nos beneficia a todos.
• Aumenta las habilidades de comunicación.
La comunicación durante el juego es siempre necesaria, voy a tener que explicar una jugada, negociar con los otros jugadores o simplemente comentar el transcurso de la partida. Poco a poco el niño aprende a expresar sus necesidades y sus sentimientos, durante la partida y durante su día a día.
• Aprender a ganar y a perder.
En la mayoría de los juegos de mesa hay un ganador y uno o varios perdedores, el niño (y los adultos) estamos obligados a conocer y aprender a convivir con las emociones que esto conlleva. Tolerar la frustración que supone perder una partida, reconocerse enfadado y saber que puede volver a intentarlo y sentir la satisfacción de la victoria es, sin duda, una gran lección de vida. Para los padres saber acompañar esos momentos y vivirlos junto a los hijos, también.
Para dar un poco de margen y que estos sentimientos que pueden llegar a ser negativos no sean la tónica general del juego, existen los juegos cooperativos en los que todos ganamos o perdemos y donde somos un equipo que debe estar coordinado para lograr la victoria.
• Desarrollar habilidades sociales.
La mayoría de juegos de mesa consisten en seguir turnos, cooperar con otros jugadores para alcanzar un objetivo común, resolver conflictos… Todas estas habilidades se pueden practicar a través del juego, y una vez aprendidas, estarán presentes en el día a día.
• Desarrollar la perseverancia, la paciencia y la capacidad de concentración.
Mediante juegos adaptados a su edad el niño va aprendiendo poco a poco a empezar y terminar una tarea, mantener la atención en ella durante el tiempo en el que se desarrolla la partida. Tener la paciencia para esperar su turno, perseverar hasta conseguir el objetivo… Jugando aprendemos cosas que nos van a servir de mucho en el futuro.
• Mejorar la Autoestima.
Con los juegos de mesa todos nos sentimos bien, si tenemos una variedad de ellos siempre hay alguno en el que destacamos y somos más capaces de demostrar nuestras habilidades, las desarrollamos y nos sentimos seguros de nosotros mismos. Resolviendo retos y consiguiendo objetivos nos reafirmamos y valoramos en lo que realmente somos: geniales.
• Planificación y toma de decisiones.
Para logra un objetivo, debemos planificar nuestras acciones. Esto es algo que aprendemos en la mayoría de los juegos de mesa del mercado.

Beneficios de Jugar Juntos:

En definitiva, está demostrado que tanto para los papás como para los niños, jugar es forma estupenda de mejorar las relaciones, la autoestima y la inteligencia general, pero sobretodo la inteligencia emocional: ser pacientes, gestionar las emociones, resolver problemas con autonomía, respetar y acompañar a los demás jugadores en la gestión de sus propias emociones, etc.